lunes, 2 de diciembre de 2013

FARTLEK COMO PRINCIPIO DE INTEGRIDAD DE DESARROLLO ATLÉTICO

"El entrenador utiliza el fartlek de forma complementaria  al psicólogo: El primero flexibiliza los esfuerzos del entrenamiento para adaptarlos a variabilidad emocional, y el segundo pretende adaptar la mente a las exigencias físicas asumibles” (Raquel Landín, Noviembre 2013) "

El fartlek es un sistema que rompe rigideces  del entrenamiento para respetar otros principios más profundos que también deben estar contemplados entre las directrices del desarrollo atlético. Nos referimos básicamente AL PRINCIPIO DE INTEGRIDAD  DEL DESARROLLO ATLÉTICO, al presentarse el Fartlek como un sistema que integra la unidad física y psíquica del atleta, y explora mecanismos para que esta unidad cuerpo/mente no desaparezcan del programa de entrenamiento, adecuando todas las variables del programa al objetivo necesario de evitar que las tareas planificadas se desvinculen del estado psicológico, tan variable, con el que siempre deben contar porque influye decisivamente en las potencialidades físicas. En este sentido el Fartlek "flexibiliza el programa" para adaptarlo a la variabilidad  emocional, como una función específica del entrenador más que del psicólogo, cuyo papel sería justamente el complementario: "Preparar la mente para enfrentarse a los esfuerzos del entrenamiento, con la mejor disposición posible"
 El Fartlek nació especialmente   como un  grito desesperado contra la rigidez del Interval training de su época (Friburgo, 30’s, y que posteriormente lleva Zatopek a unos extremos absolutamente deshumanizados), en una época en que  "la incipiente ciencia de la entrenología se desvinculó del alma humana y se alió con las atrocidades promovidas por los métodos nazis, que entendían al hombre como "una especie de máquina" cuyo funcionamiento podría se programado externamente: Un hombre sin alma, sin emociones,  …sin su esencia humana.  Y contra este autoritarismo irreflexivo de  "la ciencia", algunos entrenadores de la época se revelaron y, como G. Holmer, deciden "tirar su cronometro" y salir a correr libremente por el campo, con absoluta libertad "para que el atleta se descubra a sí mismo, sus posibilidades y sus límites" y pueda desarrollar todas sus inquietudes atléticas, incluso las más ambiciosas, y en los mayores límites del esfuerzo, sin deshumanizarse ni renunciar a sus características individuales, y su particular estilo de trabajar y de de entender la vida y el deporte compatible con los principios  éticos fundamentales; porque antes que atleta es sobre todo "un ser humano"
"when I see my athlete, I do not see a person, I see a racehorse"  Frase pronunciada por un entrenador profesional de natación  (no estoy autorizada a revelar el nombre) que pasaba por España para explicar "éxito".
  El Ser humano cuando trabaja con alegría, con verdadera pasión puede llevar las posibilidades de esforzarse a límites insospechados. Dejo esta reflexión final pensando que muy pocos seres humanos pueden motivarse como Zatopek cuando decide sacrificarse y someterse a la tortura inhumana durante casi 4 horas diarias hasta completar, una a una los 80 tramos de su Interval, día tras día, todas las semanas del año.  Finalmente el sistema Zatopek se demuestra absurdo y contrario a los objetivos reales que su autor creía estar desarrollando "Como soy lento, tengo que repetir muchas veces (hasta la extenuación) pequeños tramos, decía" (1), sin percatarse  que estaba en un camino directo hacia la lentitud, un nuevo ejemplo de cómo "la ciencia avanza a golpe de errores"

NOTA- Esta reflexión forma parte mi trabajo Final del Máster de Fisiología que presentaré en Diciembre…(Reservo el titulo del proyecto, por razones obvias)