jueves, 15 de agosto de 2013

Días 13, 14 y 15 en Iten. CORRIENDO ENTRE KENIATAS


El pasado martes era mi 2º martes aquí, el primero lo pasé observado pero este ya me atreví a ponerme a correr entre ellos en su pista. 
En mi plan empezaban ya los fartleks, éste por ser el primero la verdad que era muy fácil, cambios de 30", creo que fue éste dato el que me hizo dar el paso hacia delante porque si llegan a ser más largos me lo hubiera pensado mucho más jeje.  
La pista estaba más llena si cabe que el martes pasado, al ser de 30" tan solo decidí ponerme a la estela de un grupo increíblemente numeroso de hombres, por supuesto, lo que menos quería era estorbarles por lo que corría siempre por fuera. Aún teniendo no llega a los 200m fuertes y tirando de todo como podía, pasados los 20" se me iban un poquito, hay que fastidiarse, no os podéis imaginar como corren aquí. 
Parecía broma el entrenamiento...pero de eso nada, ésta altitud puede con todo. En los últimos hubiera agradecido una botella de oxígeno a mis espaldas. 
Debo agradecer la manera tan humilde que tienen de ser, siempre haciéndote sentir bien. Para nada ninguna mal cara ni gesto a pesar de haberles molestado seguramente en algún momento. 
Tengo muchos momentos guardados de esa mañana, estaría escribiendo líneas y líneas pero me los guardo para más adelante. 
Ayer miércoles la lluvia solo dio tregua por la mañana, el resto del día calló una buena, no me imaginaba tormentas de ese calibre aquí en Kenia. 
Hoy jueves, he vuelto a acercarme al meeting cross a las 9:30 dispuesta a aguantar un poquito más. La cosa no estaba fácil, después de la lluvia los caminos están hasta los topes de barro. Ellos están acostumbrados pero yo casi me la pego dos veces pero he conseguido aguantar bastante ás quizá gracias al barro no querían empezar tan fuerte. 
El grupo era mucho más numeroso que el jueves pasado. Unos 60 corredores y aún así no se escuchaba ni una sola palabra mientras avanzábamos. En España hubiera sido una fiesta andante y aquí pronuncias las mismas palabras que si fueras solo, La concentración es total a la hora de cada entrenamiento.
Después hemos ido a dar unos pocos regalos que nos quedaban a un grupillo de niños que ya son nuestros amiguitos. Os aseguro que un simple  molinillo de viento les puede hacer muy felices.