martes, 12 de noviembre de 2013

COMO BUENOS TEÓRICOS DESINTEGRAN EL PRINCIPIO DE INTEGRIDAD METABOLICA…

Cuando repaso un articulo bien trabajado sobre la metodología del entrenamiento de resistencia como publicado por los Drs.  Pallarés, JG; Morán-Navarro, R. (2012). "Propuesta metodológica para el entrenamiento de la resistencia cardiorrespiratoria"Journal of Sport and Health Research  …… Tengo que hacer una desesperada llamada acerca de la necesidad de que la bioquímica entre de verdad en las facultades de las ciencias del deporte. Elijo este buen repaso sobre "aspectos metabólicos" relacionados con la entrenabilidad de la resistencia porque, a pesar del esfuerzo de sus autores por construir puentes entre el manejo de los factores de la carga de entrenamiento y las adaptaciones metabólicas, olvidan que no se puede destrozar la unidad metabólica (el constante equilibrio del dinamismo metabólico, asegurado por miles de reacciones químicas exquisitamente controladas), y a estas alturas de la evolución de la genética, siguen separando rutas aeróbicas y anaeróbicas en estancos casi incomunicados, porque ni se preocupan de advertir del artificialismo definitorio de tantos teóricos umbrales (V1, V2, LT+1, LT2, MLSS…,R3, R3+, R4, R5….) y pretender resumir la máxima potencia aeróbica  en una frase "tan precisa"  como  "Durante un esfuerzo cercano al VO2max ... la participación aeróbica–anaeróbica se encuentra en torno al 65% aeróbico vs. 35% anaeróbico"Antes de discutir estas "presiciones sobre las relaciones Aeróbico/anaeróbico, que van repitiendo los autores en distintos niveles  de potencia metabólica, recordemos que el análisis metabólico de un simple test Wingate, al que recurren estos autores para seguir "precisando" los porcentajes de renovación de ATP por distintas rutas. Eso si: como si de "una fotografía fija" se tratara, quizás olvidando que estamos vivos y a cada segundo esos porcentajes son diferentes porque, a cada segundo se consumen reactivos (que no se pueden reponer durante el esfuerzo, como el PCr), amen que los productos de todas las reacciones influyen determinativamente en los mecanismos enzimáticos y señalización del SN que van regulando todo el esfuerzo…y que por tanto las participaciones de las diferentes rutas se van desplazando inexorablemente hacia las capacidades aeróbicas ante previsión regulada químicamente. 
No debería ser necesario recordar que la actividad  LDH (lactato deshidrogenasa, incluso la isoenzima muscular) está próxima al equilibrio de su reacción (reducción de piruvato a lactato), en consecuencia, el producto de la reacción (lactato) es su principal inhibidor, y por tanto los esfuerzos a intensidades que van acumulan lactato, cambian drásticamente el porcentaje del mix energético de un segundo al siguiente. Este dinamismo fue demostrado analizando el fluir energético metabólico, por ej. en el propio test Wingate, en el que la participación glucolítica láctica en la reposición de ATP va aumentando en  los primeros 10" . Para disminuir progresivamente en los últimos 10", siendo la participación láctica de la segunda parte del esfuerzo, aproximadamente la mitad de la que interviene en la primera parte. Por supuesto, para que esto sea así, la participación oxidativa va aumentado de forma constante desde los primeros segundos (ya hay suficiente constatación en los 5 segundos iniciales) hasta el final del test. Pero, además, si se repite el test de Wingate tras una recuperación de 3´-4' (suficiente para reponer entornos del 80%-90% del PCr, necesario para recuperar la potencia de salida), la participación láctica total sería muy inferior a la manifestada en el primer esfuerzo, porque en esos 3'-4' de recuperación no se elimina suficiente lactato muscular, manteniéndose importantes efectos inhibidores sobre la LDH (Parolin, y col. 1999, "Regulación of skelet muscle glycogen phosforilase an PDH during maximal intermittent exercise, Am. J. Phgy)  
Se podrían citar otros ejemplos sobre los cambios de participación energética dentro de un esfuerzo aparentemente estable (considerados anaeróbicos por los clásicos), y más si se repiten varias veces en una sección de entrenamiento, como la experiencia de Gaitanos 93,  sobre repeticiones máximas (10x6"), encuentra que la participación anaeróbica cae un 35% entre  el primer y el décimo esfuerzo, a favor de un continuo aumento de la participación oxidativa. ¿Es esto un entrenamiento anaeróbico casi puro, como citan muchos?)
(Gaitanos, el al. 1993, "human muscle metablism during intermittent maximal ecercise". J. Ap. Phy)

NOTA: Esta pequeña aportación solo pretende llamar la atención acerca de la necesidad de respetar los principios de integración fisiológica, además de todas las leyes fundamentales de la entrenabilidad de la resistencia, porque muy buenos trabajos que descuidan advertir que las relaciones cuantificadas (en porcentajes relativos diversos, u otras expresiones numéricas) intentando resumir un punto fijo (que en realidad no existe) del continuum energético, no solamente inducen a errores de estrategia programática, sino que contribuyen a mantener la confusión en la ciencia del entrenamiento.